Paz confirma que el Gobierno trabaja para eliminar el subsidio a los combustibles

El presidente Rodrigo Paz confirmó este martes que su Gobierno trabaja en la eliminación del subsidio a los combustibles, una de las medidas económicas de mayor impacto que prepara su administración. Durante un acto en Okinawa, Santa Cruz, el mandatario señaló que el país debe decidir entre continuar destinando recursos públicos a mantener los precios de los carburantes o utilizar ese dinero para financiar obras y servicios.
“Hay que sacar el subsidio para los combustibles, estamos trabajando en ello”, afirmó Paz, al referirse a las medidas que su Gobierno está adoptando para ordenar las cuentas públicas. El presidente sostuvo que el retiro de la subvención debe realizarse de manera gradual y acompañado de medidas de apoyo para los sectores que resulten más afectados. “Estamos trabajando en ello porque el subsidio o el futuro, o ponemos la plata en las obras que realmente se merecen”, manifestó.
Paz vinculó esta decisión con la necesidad de liberar recursos públicos para financiar hospitales, unidades educativas, ítems de salud y educación e infraestructura productiva. El mandatario puso como ejemplo los proyectos anunciados para Santa Cruz y sostuvo que el Estado debe priorizar la inversión sobre el gasto destinado a sostener precios artificialmente bajos. “Estoy seguro que el alcalde prefiere hospitales, colegios, prefiere ítems en salud y educación que estar gastando plata cada semana en subsidio”, afirmó.
Sin fecha ni nuevo precio Aunque Paz confirmó que el Gobierno trabaja en el retiro del subsidio, durante su discurso no estableció una fecha para aplicar la medida ni informó cuál será el nuevo precio de la gasolina o el diésel. Tampoco detalló qué sectores recibirán compensaciones, cómo se protegerá a los hogares de menores ingresos o cuál será el mecanismo para evitar que el incremento de los combustibles se traslade de forma inmediata a las tarifas de transporte y al precio de los alimentos.
El presidente señaló que las decisiones se están tomando “paso a paso” y que el Gobierno pretende ayudar a quienes más lo necesiten. Pero una eliminación abrupta del subsidio tendría un efecto directo sobre los costos de transporte, producción y logística, mientras que un esquema gradual podría reducir el impacto inicial, aunque prolongaría el costo fiscal de la subvención. El subsidio en el centro del ajuste La declaración de Paz coloca nuevamente al subsidio a los carburantes en el centro de la política económica del Gobierno.
La administración busca reducir la presión que representa la importación de combustibles sobre las cuentas públicas y, al mismo tiempo, avanzar hacia un esquema en el que los precios reflejen en mayor medida sus costos de importación. El mandatario también vinculó la reducción del subsidio con su propuesta de aumentar la producción nacional de hidrocarburos. Por eso anunció el desarrollo del proyecto piloto Montecristo y sostuvo que Bolivia puede incrementar su producción de gas y recuperar líquidos mediante nuevas inversiones y tecnología.
Mientras que el impacto fiscal de retirar la subvención dependerá de la evolución de los precios internacionales, el tipo de cambio, los costos logísticos y la capacidad de producción y refinación interna. En tanto, Paz defendió su política bajo el concepto de que “la patria produce” y sostuvo que el Estado debe dejar de concentrar recursos en subsidios para destinarlos a actividades que generen producción, empleo e inversión.